Hora: 22:30
9 ¡Me
has robado el corazón,
hermana
mía, novia mía!
con
una sola de tus miradas,
con
una sola vuelta de tus collares!
Insondable, eterno, santo.
Tu amor mi Dios… cuanto, cuanto lo añoro, salí de él y a él marcho.
Etéreo, transparente, blanco, pero también fuerte y seguro.
Y tiene brillo, sonrisa y colores varios.
Cuando me pierdo en él, me hundo, veo la luz de su hermosura.
Y puedo decir es rojo, amarillo y dorado.
Puedo decirte y no puedo…
Que en Él mi alma vive, si sólo en Él vive.
Tu amor mi Dios es un abismo rosa, verde y claro.
Es cálido, y tierno.
Me envuelve, me rodea y cubre.
En el me siento pleno, colmado, calmo.
Tu amor mi Dios, es sereno, alegre y plateado.
Y azul, esmeralda, dorado brillante y blanco,
El universo en el es un átomo
Tu amor mi Dios…
Isaías
58
El ayuno que a mí me agrada consiste en esto:
en que rompas las cadenas de la injusticia
y desates los nudos que aprietan el yugo;
en que dejes libres a los oprimidos
y acabes con toda tiranía;
7 en que
compartas tu pan con el hambriento
y recibas en tu casa al pobre sin techo; en que vistas al que no tiene ropa
y no dejes de socorrer a tus semejantes.
8 Entonces brillará tu luz como el amanecer
y tus heridas sanarán muy pronto.
Tu rectitud irá delante de ti
y mi gloria te seguirá.
9 Entonces, si me llamas, yo te responderé;
si gritas pidiendo ayuda, yo te diré: ‘Aquí estoy.’
Ezequiel, 34
Porque así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy yo; yo mismo cuidaré de mi
rebaño y velaré por él.
12. Como un pastor vela por su rebaño cuando se
encuentra en
medio de sus ovejas dispersas, así velaré yo por mis ovejas. Las
recobraré de todos los lugares donde se habían dispersado en
día de nubes y
brumas.
13. Las sacaré de en medio de los
pueblos, las reuniré de los
países, y las llevaré de nuevo a su suelo. Las
pastorearé por los
montes de Israel, por los barrancos y por todos los poblados
de
esta tierra.
14. Las apacentaré en buenos
pastos, y su majada estará en los
montes de la excelsa Israel. Allí reposarán
en buena majada; y
pacerán pingües pastos por los montes de Israel.
15. Yo mismo apacentaré mis ovejas
y yo las llevaré a reposar,
oráculo del Señor Yahveh.
16. Buscaré la oveja perdida,
tornaré a la descarriada, curaré a
la herida, confortaré a la enferma; pero a
la que está gorda y
robusta la exterminaré: las pastorearé con justicia.