TODO SE HIZO POR ÉL Y NADA SE HIZO SIN ÉL

sábado, 12 de noviembre de 2011

MENSAJE

Fecha: 12-11-11
Hora: 07:33

 
"Vive en el corazón de mi madre. Abandónate en mi corazón."
Queridísima Madre mía, cómo puedo entrar en tu corazón.
Sólo en ti, puedo sobrevivir en la Gracia.
23:45
“No te inquietes, ni tengas miedo cuando te piden un servicio. No pienses que no eres capaz; sólo recíbelo y préstalo con sencillez de corazón.”
Tu madre mía me has enseñado que no te afligiste al pensar que tu hijo era Dios.
No te preguntaste, cómo se educa al Cristo. Simplemente lo recibiste y lo criaste llanamente con naturalidad.
Lectura: Sab 18, 14-16; 19, 6-9                              CITA BIBLICA
Cuando vivo con fe la vida es maravillosa, lo ordinario y a veces sin brillo, se vuelve trascendente.
Cuando todo estaba tranquilo en medio del silencio, y había transcurrido la mitad de la noche,

tu palabra omnipotente se lanzó desde lo alto de los cielos, donde está junto a tu trono real, y se precipitó como un guerrero furioso sobre el país condenado al exterminio. Llevaba como espada acerada tu irrevocable decisión; tocaba el cielo y pisaba la tierra; cuando golpeaba esparcía la muerte por todas partes.
De repente se sintieron perturbados por apariciones y horribles pesadillas: un terror indecible se apoderó de  ellos.
 
Cuando caían agonizando en cualquier parte, sabían por qué morían, porque habían sido informados
por los sueños que los habían perturbado. No debían sucumbir sin saber por que tenían que sufrir.

A una orden tuya, toda la creación, con sus propiedades naturales, se renovó desde arriba para proteger a tus hijos.   Se vio a una nube que cubría el campamento con su sombra y que aparecía la tierra seca en medio del agua; se abrió en el Mar Rojo un paso seguro, una verde llanura reemplazó a las olas impetuosas, y todo el pueblo pasó por allí. Protegido por tu mano, fueron testigos de esos prodigios asombrosos.
Saltaban como caballos en la pradera, o brincaban como corderos,alabándote porque tú,  Señor, los habías librado.
Lo cotidiano e insignificante tiene efectos eternos de salvación.
Porque tu palabra es tu voluntad, vivir lo cotidiano es tu palabra.
 Tu Palabra omnipotente se lanzó desde lo alto de los cielos, donde está junto a tu trono real, y se precipitó como un guerrero.
Madre tu me has enseñado con tu hágase, que con la humildad de tu vida, la historia de la humanidad cambió.
Tu palabra en mi vida, a veces es un manso arroyo, a veces un río tumultuoso.