- Fecha: 07-12-10
- Palabra: Hech 17, 16-23
Deja que Jesús reine y de su mano no te sueltes.
Quiero amarlos a todos Uds.
Con tu mansedumbre es así como yo voy a triunfar.
A todos estoy sanando. A todos estoy curando.
Todo está en mis manos y a todos estoy tocando.
No tengas miedo de acercarte a mi, acercate a mi, muestrame tus heridas.
No te cierres hija mía.
Y a ti te digo, levantate y camina. Levántate y camina.
acaso ya no me pediste sanación.
http://www.celam.org/celam.info/download/Documento_Conclusivo_Aparecida.pdf
5
LA COMUNIÓN
DE LOS DISCÍPULOS
MISIONEROS EN LA IGLESIA
5.1 LLAMADOS A VIVIR EN COMUNIÓN
154. Jesús, al inicio de su ministerio, elige a los doce para vivir en comunión
con Él (cf. Mc 3, 14). Para favorecer la comunión y evaluar
la misión, Jesús les pide: “Vengan ustedes solos a un lugar deshabitado,
para descansar un poco” (Mc 6, 31-32). En otras oportunidades,
se encontrará con ellos para explicarles el misterio del Reino
(cf. Mc 4, 11.33-34). De la misma manera se comporta con el
grupo de los setenta y dos discípulos (cf. Lc 10, 17-20). Al parecer,
el encuentro a solas indica que Jesús quiere hablarles al corazón
(cf. Os 2, 14). Hoy, también el encuentro de los discípulos con
Jesús en la intimidad es indispensable para alimentar la vida comunitaria
y la actividad misionera.